Big Data y microsegmentación de audiencias

Los avances tecnológicos y la digitalización han dado paso a la acumulación de ingentes cantidades de datos (terabytes y petabytes) que se presentan, en su mayoría, de modo no estructurado. Esta información virtual infinita es de gran utilidad para las empresas porque permite no solo conocer en profundidad a los usuarios sino también predecir comportamientos y tendencias.

El Big Data, del que tanto estamos oyendo hablar últimamente, es la disciplina que se encarga, mediante una serie de algoritmos y patrones matemáticos, de manejar, analizar y organizar todos estos datos. La utilidad de obtener toda esta información tiene múltiples usos en diferentes áreas como la sociología, la medicina, el periodismo o, en el caso que nos ocupa, el marketing.

¿De qué modo puede ser el Big Data útil para el marketing?

El Big Data permite identificar los datos más relevantes para una compañía y obtener un conocimiento profundo de los consumidores. Gracias a esto, se puede llevar a cabo una microsegmentación de audiencias que posibilita la creación de estrategias de marketing más personalizadas. De este modo, el Big Data posibilita que sepamos no solo a quién dirigir la campaña, sino también que sepamos a través de qué dispositivos debemos hacerlo y en qué momento concreto.

Hace ya tiempo que el marketing rechaza ver a las audiencias como un ente heterogéneo y que pone el énfasis en la segmentación para llegar mejor al público objetivo que le interesa. Por su parte, el consumidor también se niega a que le traten como parte de un todo. Hasta ahora, el recurso con el que se contaba para establecer segmentos era, sobre todo, el manejo de datos demográficos. No obstante, la llegada del Big Data trae consigo una microsegmentación completamente objetiva, basada en datos reales obtenidos de personas reales.

De esta manera, la creación de campañas súper personalizadas será, cada vez más, la norma, lo cual es muy positivo para las compañías. Y es que el Big Data permite tomar decisiones casi en tiempo real y predecir con mucha fiabilidad los comportamientos de los consumidores, lo que trae consigo menos costes y un mayor retorno de la inversión. Además, la microsegmentación permite conocer mejor la respuesta de los usuarios a las campañas.

Por su parte, los consumidores también se están beneficiando de esta tendencia en alza, ya que ven cómo sus necesidades como compradores son tenidas en cuenta y cómo se crean contenidos de valor que mejoran sus experiencias de usuario.

Por todos los motivos expuestos, son muchas las grandes compañías que ya están invirtiendo en Big Data. Amazon, por ejemplo, basa parte de su éxito en su conocimiento profundo del consumidor, al que sitúa en el centro de su estrategia empresarial. Así, el lanzamiento de Alexa, su nuevo asistente por voz, es una muestra más de cómo la inteligencia artificial y el Big data se ponen al servicio de una nueva forma de marketing que quiere saberlo todo del usuario. Absolutamente todo.

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